miércoles, 13 de enero de 2016

Truco de cocina: Evitar que se salga el tuétano

El tuétano es la sustancia grasa, de color blanquecino que se encuentra en el interior de algunos huesos de los animales, es una parte muy apreciada por los paladares más exquisitos, a la vez que resulta muy económica, lo podemos extraer por ejemplo del jarrete o del ossobuco. Es tal su delicadeza en el paladar, que en alta cocina se han creado platos en los que el tuétano es el protagonista, uno de los cocineros que en más ocasiones nos han deleitado con recetas con tuétano es Santi Santamaria, autor del plato que ilustra este post, Migas con tuétano y huevos pochés de codorniz.
Migas con tuétano y huevos pochés de codorniz de Santi Santamaria
No obstante, el tuétano ha sido consumido desde la antigüedad, siendo protagonista de distintos guisos, cocidos, salsas… ofrece una excelente combinación de sabor y textura con una gran cantidad de alimentos, el tuétano está compuesto aproximadamente por un 90% de grasa, por lo que proporciona untuosidad al paladar, ayudando a que todos los sabores se afiancen. Aunque podríamos extendernos aún más para hablar del tuétano, es sobre unos trucos de cocina lo que queremos comentar con vosotros, para evitar que se salga el tuétano del hueso cuando vamos a guisar una pieza que lo contiene, como el mencionado ossobuco.

Al ser un corte de carne no excesivamente grueso y tener una cocción de tiempo prolongado, es fácil que su tuétano, muchas veces reservado para degustarlo justo al finalizar el plato como algo excepcional, se salga de su ubicación ‘perdiéndose’ en el guiso, así que los cocineros proporcionan distintos trucos de cocina para evitarlo.
Conocemos tres trucos de cocina para evitar que se salga el tuétano del hueso, dos son muy similares y se trata de cubrir el hueso que lo contiene, por los dos lados, con sal gorda o con harina. La tercera opción, para ciertos tipos de carne con hueso, como el ossobuco, es cortar el borde de la carne para que no se doble durante la cocción y provoque la pérdida del tuétano, a veces se complementa atando la carne en su contorno y cubriendo la parte del hueso en forma de cruz, para que además conserve la forma.

carne roja de cañon

ROJA CARNE DE CAÑÓN

Toda la vida hablando mal de las salchichas tipo Frankfurt y ahora nos llevamos las manos a la cabeza.

No seré yo el sorprendido por el comunicado de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que asocia el consumo de carnes procesadas y rojas con la incidencia de determinados tipos de cáncer.

Para dar cabida a la noticia sin caer en el alarmismo de ciertos medios de comunicación, capaces de deleitar los más sensacionalistas paladares con titulares del tipo “las salchichas y el bacón producen cáncer”, conviene antes profundizar en ciertos aspectos clave, partiendo de la base, y frente a los amantes de las teorías paranoico-conspiratorias; de la seriedad y buen criterio del organismo que lo promulga 



¿Cómo se han catalogado y que implica dicha clasificación?


Carne procesada: Grupo 1, "carcinógeno para el ser humano" -hay pruebas suficientes que confirman que puede causar cáncer a los humanos-
Carne roja: Grupo 2A, "probablemente carcinógeno para el ser humano" -hay pruebas suficientes de que puede causar cáncer a los humanos, pero actualmente no son concluyentes-.


El grupo de trabajo de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) basó sus consideraciones en más de 800 estudios relacionados con el consumo de carne roja y de carne procesada en muchos países y poblaciones con dietas muy variadas, y aunque se observó este vínculo principalmente para el cáncer colorrectal, también se ha visto cierta relación entre el cáncer de páncreas y el de próstata.


¿De qué tipos de carne estamos hablando?


Carne procesada: carne que ha sido transformada a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado, u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación

Sí, es cierto lo que estamos pensando. En este grupo debemos incluir nuestro preciado jamón ibérico, aunque habría que tener en cuenta que el estudio no se ha centrado en productos de consumo específico o tradicionales, como es el caso del jamón o los embutidos artesanales.

Carne roja: toda la carne muscular de los mamíferos, incluyendo carne de res, ternera, cerdo, cordero, caballo, y cabra

Esta noticia es una bomba…….


En realidad NO. Dos de las principales instituciones a nivel mundial en el estudio contra el cáncer (World Cancer Research Found  y  American Institute for Cancer Research) tienen publicados sendos estudios desde 2007 donde se alerta del probable riesgo e incidencia sobre algunos tipos de cáncer, asociado al consumo abusivo de estos tipos de carnes
Sobradamente se conocen además los efectos nocivos de las aminas heterocíclicas aromáticas y los hidrocarburos aromáticos policíclicos, presentes de forma singular en carnes muy hechas o expuestas directamente a la fuente de calor (brasa o barbacoa)

Ojo con los porcentajes


Según las especificaciones del comunicado “cantidades de  50 gramos de carne procesada al día aumentan un 18% el riesgo de padecer cáncer de colon”


La traducción que debemos hacer de este dato es relativa (como también lo es el porcentaje). A efectos prácticos puede decirse que si el riesgo que tiene una persona de desarrollar un cáncer colorretal es del 1%, el consumo de este tipo de carnes en dosis superiores a las recomendadas, incremenaría su factor de riesgo hasta el 1.18%

Lejos queda la interpretación errónea de “si consumo más carne de la cuenta tendré un 18% de probabilidad de desarrollar un cáncer colorrectal…..”

Quitando hierro al asunto


Que es precisamente lo que haríamos si decidiésemos reducir drásticamente el consumo de carnes rojas (ricas en el preciado mineral además de en otros cómo el zinc, fósforo, magnesio y selenio. Fuente de vitamina B12, proteínas de alta calidad, etc.)

La inclusión de las carnes procesadas en el mismo grupo que el amianto, el tabaco o el gasoil, no supone ni de lejos su equiparamiento a nivel de incidencia o probabilidad.

Supongamos por ejemplo que decidimos hacer un grupo con aquellos factores de riesgo que pueden poner en jaque la estabilidad estructural de tu vivienda; Tomaremos como ejemplo el caso de un incendio, un terremoto o por decir algo, la caída de un meteorito de 1500 Kg. Si bien todos deberían estar dentro del grupo, los daños derivados y las probabilidades de que ocurran serían bien distintas.
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martes, 12 de enero de 2016

Las vitaminas ocultas en la carne




 recordamos de la carne su gran contenido de proteínas de buena calidad y por supuesto, su aporte de hierro, esencial para la correcta oxigenación y funcionamiento del organismo, pero al momento de hablar de vitaminas, quienes protagonizan la lista de alimentos son las frutas y verduras.

Las carnes, rojas o blancas, también tienen vitaminas importantes para el cuerpo que a menudo desconocemos u olvidamos, por eso, recordaremos las vitaminas ocultas en la carne para prevenir, con ayuda de éstas, carencias vitamínicas.
En carnes rojas podemos encontrar vitamina D, B1, B2, ácido fólico, y principalmente vitamina B12. Ésta última sólo puede obtenerse mediante síntesis propia del organismo o en algas, de lo contrario, sólo la incorporaremos con las carnes, leche, huevo o quesos (alimentos de origen animal).
En las carnes blancas, sobre todo en los pescados, las vitaminas abundan y en ellos podemos encontrar retinol o vitamina A, vitamina D, vitaminas del grupo B en general.
Si bien el principal nutriente de las carnes son las  proteínas, debemos recordar que en ellas también hay vitaminas y minerales, y no olvidar cuáles encontramos en ellas es una gran ayuda para equilibrar nuestra dieta, y prevenir déficit.
Todos los alimentos nos ofrecen algo distinto, por ello, una dieta saludable incluye variados alimentos en cantidades adecuadas.



sábado, 26 de diciembre de 2015

CABECERO DE LOMO EN SALSA DE OSTRAS

Cabecero Salsa Ostras

Ingredientes para 4 personas

  • Una pieza de cabecero de lomo de 1 kg aproximadamente, 4-6 cucharadas soperas de salsa de ostras
  • Para la guarnición, 1 aguacate, surtido de brotes de lechugas variadas, 1 tomate raff, aceite de oliva virgen extra, sal y unas gotas de vinagre

Cómo hacer cabecero de lomo en salsa de ostras

Cortamos el cabecero de lomo en ocho filetes gruesos de 1,5 cm de grosor aproximadamente, calculando así dos filetes por persona. Una vez cortados, los barnizamos con dos o tres cucharadas de la salsa de ostras, dejando que la tengan encima durante unos diez o quince minutos para que se maceren antes de cocinarlos.
Calentamos la sartén sin poner aceite y dejamos que alcance una buena temperatura para que ayude a dorar la capa exterior de los filetes de cabecero de cerdo cuando los pongamos al fuego. Lo hacemos colocando en la sartén la capa impregnada con la salsa de ostras y aprovechamos para barnizar la otra cara con el resto de la salsa.
Mientras los filetes de cerdo se cocinan, preparamos la ensalada mezclando las lechugas con el tomate y aliñando con una vinagreta de aceite y vinagre de vino. Por otro lado, cortamos el aguacate en cuatro porciones y cortamos cada una de ellas en daditos.
Dejamos que los filetes se cocinen a la plancha durante dos o tres minutos por cada cara, y al terminar, los frotamos con la sartén para que recojan la salsa y tomen más color.Servimos dos filetes por plato y completamos con la ensalada y el aguacate como guarnición, llevando a la mesa inmediatamente.
Cabecero Lomo Con Salsa Ostras
Tiempo de elaboración | 15 minutos más la maceración
Dificultad | Muy fácil

Degustación

Esta receta de cabecero de lomo con salsa de ostras es excelente como receta más ligera ya que se cocina a la plancha y nos permite disfrutar de un plato más saludable sin renunciar a los sabores intensos que tanto nos gustan.

La piña mejora la digestión de la carne

Un componente de la piña, la enzima bromelina, ayuda a romper las proteínas, haciendo que la carne sea más tierna y fácil de digerir. De este modo, la piña mejora la digestión de la carne, por lo que es buena idea añadir algo de piña como postre o en la misma preparación del plato de carne para facilitar la posterior digestión.
Esta enzima proteolítica ya se viene utilizando desde hace años en la industria alimentaria para ablandar carnes y hacerlas más tiernas. Si algún día tienes que cocinar una carne más dura, prueba a ablandarla macerándola antes con zumo de piña natural, notarás la diferencia.
En el caso de los deportistas, nuestras necesidades proteicas son mayores y en algunas comidas ricas en proteínas la digestión se puede hacer algo pesada. La piña va a ser un buen compañero de la carne para mejorar esa digestión. Para daros alguna idea, os dejo una receta de pechugas tropicales de pollo que tienen los compañeros de Directo al Paladar en su blog, si la hacéis, seguro que notáis como la carne se vuelve más tierna.


Redondo de ternera al brandy

 ternera_al_brandy

INGREDIENTES

  • 1 kg. redondo de ternera
  • 1 cebolla
  • 5 dientes de ajo
  • 250 ml. brandy
  • 200 ml. agua
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Acompañamiento: Ensalada de tomate, lechuga y cebolla o unas patatas fritas
  • PREPARACIÓN DEL REDONDO DE TERNERA

    1. Limpiamos la carne de restos de grasa que pueda tener. En una cazuela calentamos un chorrito de aceite de oliva e incorporamos el redondo de ternera. Doramos la pieza hasta que esté bien sellada por todas partes. Debemos tomarnos nuestro tiempo para esta operación, es importante que la carne esté bien dorada para conseguir un mejor resultado.
    2. Pelamos la cebolla y la añadimos cortada en 4 trozos. Pelamos los ajos y los incorporamos a la cazuela enteros. Agregamos el brandy y dejamos que se evapore el alcohol durante unos minutos antes de incorporar el agua y la sal.
    3. Si cocinamos el redondo en una cazuela tradicional, necesitamos que se cocine durante unas 2 horas. Daremos la vuelta a la carne de vez en cuando para que se haga bien por todas partes y regamos con el líquido de la salsa de vez en cuando.
    4. Si optamos por utilizar una olla rápida, esperamos a que se vean las dos anillas y  bajamos la temperatura a fuego medio alto, el equivalente al número 6 en una cocina de inducción. Dejamos que se cocine durante 25 minutos y  apagamos el fuego. Esperamos a que se baje la válvula antes de abrir la cazuela.
    Servimos el redondo cortado en rodajas finas acompañado de unas patatas fritas en dados y regado con la salsa. Se trata de un plato que perfectamente podremos preparar de un día para otro, en el momento de servirlo lo loncheamos y lo calentamos con la salsa.
    Se trata de un plato de categoría, saludable, ligero y muy fácil de preparar, perfecto para una comida familiar donde queremos quedar como reyes.

5º CONCURSO DE LA BELLOTA MÁS GRANDE